24 julio, 2014

El Presidente del Uruguay reitera su solidaridad con la causa saharaui







Montevideo, 24/07/2014 (SPS).- El Presidente de la República del Uruguay, José Mujica, reiteró este martes la solidaridad y apoyo  de su país al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, durante un encuentro con la secretaria general de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS), Fatma Mehdi y el embajador de la RASD en el Uruguay, Chaibani Abbas, que participaban en el Seminario de la Alianza Progresista, que se celebró el martes y miércoles en Montevideo.

El Presidente Mujica insistió en la necesidad de mayores esfuerzos para resolver el conflicto del Sáhara Occidental y la edificación de la paz en la región.

Al margen del seminario, la delegación mantuvo encuentros con Tabare Vázquez,  ex presidente del Uruguay y candidato a las elecciones presidenciales de octubre próximo, Mónica Xavier, presidenta del Frente Amplio, Viviana Piñeri, ex presidenta de la Organización de la Juventud Socialista Mundial y otras personalidades de distintos partidos políticos uruguayos.

La delegación sostuvo también encuentros con delegaciones de partidos políticos de México, Argentina, El Salvador, Reino Unido, Suecia, Holanda, Irán, Iraq, Brasil y Alemania. 


Una delegación saharaui participa en el Seminario de la Alianza Progresista en el Uruguay



Montevideo, 23/07/2014 (SPS).- Una delegación integrada por la secretaria general de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS), Fatma Mehdi y el embajador de la RASD en el Uruguay, Chaibani Abbas, participa en el Seminario de la Alianza Progresista, que comenzó  este martes en Montevideo y finaliza este miércoles.

En el seminario, que se celebra bajo lema “Combatiendo la Desigualdad”, participan delegaciones de 28 países.

12 julio, 2014

Acuerdo Marco de cooperación entre Uruguay y la República Árabe Saharaui Democrática



El ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro firmó el acuerdo con el embajador saharaui, Chibani Abbas.

De la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay



Con la presencia del embajador de la República Árabe Saharaui Democrática, Chibani Abbas, y la del ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, se firmó el Acuerdo Marco de Cooperación entre la República Oriental del Uruguay y la República Árabe Saharaui Democrática.

El embajador Abbas agradeció la solidaridad de Uruguay con la causa saharaui y los esfuerzos realizados para la concreción de este Acuerdo Marco el cual refleja el excelente estado de las relaciones bilaterales.

Por su parte, el ministro Almagro reseñó la posición histórica del Uruguay a favor de la lucha que ha sostenido el pueblo saharaui, destacando que "con esta causa los conceptos de soberanía y autodeterminación dejaron de ser conceptos abstractos para transformarse en historia viva".

El mencionado Acuerdo Marco es el primer instrumento que han suscrito ambas Repúblicas desde el reconocimiento oficial por parte de Uruguay de la República Árabe Saharaui Democrática el 26 de diciembre de 2005, dando inicio al establecimiento de relaciones diplomáticas. Asimismo, abarca sectores de interés común como la ayuda humanitaria, económico-comercial, financiera, industrial, agrícola, científica, técnica y cultural.
 
Montevideo, 8 de julio de 2014

10 julio, 2014

ACUERDO MARCO DE COOPERACIÓN ENTRE LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY Y LA REPÚBLICA  ÁRABE SAHARAUI DEMOCRÁTICA. 






  El pasado día 1º de julio de 2014, en la ciudad de Montevideo, se llevó a cabo la firma del Acuerdo Marco de Cooperación entre la República Oriental del Uruguay y la República Árabe Saharaui Democrática. 

El documento fue firmado por el Canciller uruguayo, Luis Almagro y por el Embajador extraordinario y plenipotenciario saharaui, Cheibani Abbas. 

Estuvieron presentes en el acto, que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay, el Director General del Departamento de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores, Gustavo Pacheco y otros altos funcionarios de ese Ministerio. También participó el Presidente de la Asociación Uruguaya de Amistad con la República Saharaui, Emiliano Gómez. 

El Acuerdo suscrito consolida aún más las buenas relaciones existentes entre ambos países y contribuye, significativamente, al acercamiento cultural y al conocimiento mutuo de sus pueblos. 








                    

06 julio, 2014


!HASTA SIEMPRE, MARISA!



Decía El Luali Mustafa Sayed que “cuando el destino quiere inmortalizar a los hombres, los pone al servicio de los demás”. María Elisa Raymundo, Marisa, fue un ejemplo de dedicación a los demás. Una gran mujer que pasó su vida enfrentándose a las injusticias. Fue una de las primeras personas del Uruguay que abrazó la causa saharaui y por ella luchó hasta el día de su muerte.
En nombre de la Embajada de la República Árabe Saharaui Democrática en el Uruguay y en el mío propio, les hago llegar mi más sentido pésame por esta irreparable pérdida y les envío mis ánimos y abrazos para todos sus familiares y para todos sus amigos.

Cheibani Abbas. 
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario 
de la República Árabe Saharaui Democrática 
en la República Oriental del Uruguay

08 marzo, 2014

EL CANCILLER URUGUAYO RECIBE AL EMBAJADOR SAHARAUI




Montevideo.

Este viernes 07 de marzo de 2014, el Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay, Luis Almagro, recibió al embajador saharaui, Chibani Abbas.

El embajador saharaui le informó al canciller uruguayo sobre los resultados de la reciente visita de una delegación oficial uruguaya a los campamentos saharauis y territorios liberados de la RASD, a la que el embajador acompañó durante los últimos días.

Chibani Abbas, evaluó de muy positiva y exitosa la visita y destacó la oportunidad que han tenido los miembros de la delegación de conocer de primera mano la situación de los refugiados saharauis y su lucha.

Asimismo, el embajador saharaui, hizo entrega de una carta del ministro saharaui de Asuntos Exteriores, Mohamed Salem Uld Salek, al Canciller Luis Almagro, donde se aborda el tema de la cooperación entre los dos  países y el desarrollo de proyectos de ayuda en el futuro.


En el encuentro al que asistieron el Director Regional para Asia, África  y Oceanía, el Embajador César Ferrer Burlé, la Secretaria del Canciller y el Primer Secretario de la Embajada saharaui, Mohamed Salem Abdelfatah, se analizaron diversos temas relacionados con la situación nacional y regional, así como de las posibilidades de estrechar más los lazos entre el Uruguay y  el continente africano.

01 marzo, 2014

Una delegación del Uruguay de visita oficial a los campamentos saharauis para fortalecer relaciones de cooperación con la RASD




Chahid El Hafed,01/03/14(SPS)-. El Director General de Secretaría del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, Sr. Pablo Álvarez ha afirmado que el objetivo de la visita de la  delegación procedente del  Uruguay es conocer de antemano la situación del pueblo saharaui en los campamentos de  refugiados saharauis y evaluar  el nivel de cooperación en el marco del diálogo permanente entre los dos países a través del embajador saharaui en esa hermana nación.

En declaraciones a SPS, al término de su visita de cuatro días a los campamentos saharauis, Pablo Àlvarez, dijo que la presencia de la delegación uruguaya es para manifestar su apoyo y “defensa del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación”. En ese sentido elogió la firmeza con que el pueblo saharaui ha enfrentado las adversidades y la difícil situación, comprometiéndose a “elevar  aún más  el nivel de las relaciones, también, dijo,  estamos trabajando para que se aplican las resoluciones históricas de la ONU para satisfacer la voluntad y deseo del pueblo saharaui".
 La delegación del Uruguay ha sostenido encuentros con el Primer Ministro saharaui, Abdelkader Taleb Omar y con otras autoridades del gobierno saharaui y responsables del Frente POLISARIO. También asistió a los actos y ceremonias por el 38 aniversario de la proclamación de la RASD.

La delegación, también, visitó el muro militar marroquí.

Acompañan a Pablo Álvarez en esta delegación, el Director General de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay, Gustavo Pacheco, el Embajador y Director de la Unidad Étnico Racial  del Ministerio de Relaciones  Exteriores de ese país,Romero Jorge Rodríguez, así como Emiliano Gómez López, Presidente de la Asociación Uruguaya de Amistad con la RASD.
 

23 febrero, 2014

Superviviente saharaui de la masacre de Amgala busca al soldado marroquí que le salvó la vida



Ali Said Daf era un niño cuando ocurrió la masacre de Amgala y vio a un militar marroquí asesinar a quemarropa a dos pastores saharauis. Mataron, también, a otros seis beduinos, dos menores de 14 años, la edad que tenía Said. Ahora tiene 51 años y busca al soldado marroquí que le salvó la vida.
“He vivido todos estos años con ese recuerdo. Quiero encontrar a este hombre  y darle las gracias por lo que hizo por mí.  No todos los militares son malos, dentro del uniforme hay un ser humano, con sentimientos”, ha declarado Ali Said Daf a ElEspiaDigital.Com.
Los hechos de los que fue testigo ocurrieron el 12 de febrero de 1976 en un lugar conocido como Fadret Leguiaa, en la zona de Amgala,  cuando en el Aaiún todavía ondeaba la bandera española, aunque hacía más de tres meses que  las tropas marroquíes habían penetrado en el Sáhara Occidental e intentaban aniquilar al Frente Polisario.
Precisamente otro 12 de febrero, pero de 2014, Ali Said tenía que haber comparecido ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que investiga crímenes de lesa humanidad cometidos en la antigua colonia española por ex altos cargos marroquíes. Estaba citado como testigo en el caso de la ejecución extrajudicial de los ocho beduinos cuyos restos fueron exhumados  en junio de 2013 en dos fosas encontradas en Fadret Leguiaa, muy cerca del muro que divide en dos el Sáhara Occidental, a 400 kilómetros de los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia).
En una de las fosas se hallaron los restos de Mohamed Mulud Mohamed Lamin y Mohamed Abdalahe Ramdan, ambos con DNI español, a los que Ali Said vio asesinar muy de cerca. Y él estuvo a punto de ser el siguiente.
Sin embargo, Ali Said no ha podido contar al juez Ruz aquello que le marcó de por vida, “me dejó secuelas, no he olvidado lo que viví, lo tengo grabado en el cerebro”,  ya que el Consulado español en Argelia no tramitó el visado para que viajara a Madrid, lo mismo que hizo con otro testigo, Kabula Selma Daf.  Sí comparecieron el médico psicólogo Carlos Martín Beristain y el médico forense Francisco Etxeberria,  quienes ratificaron el informe en el que demuestran que los ocho saharauis murieron por disparos de fusil y fueron sepultados bajo la arena en el mismo lugar donde se les detuvo.
Ali Said nació en Amgala, un pequeño pueblo de la región de Smara en el que sus habitantes se dedicaban, principalmente, a la agricultura y la ganadería. Como otros niños saharauis, iba con su familia cuando se desplazaba por el desierto con los rebaños de camellos y cabras en busca de pastos y agua.
Treinta y ocho años después,  mantiene en su memoria lo que ocurrió aquel 12 de febrero de su niñez, cuando, al amanecer,  su padre y un vecino  fueron a por agua. Decidió ir tras ellos, dejó la jaima y emprendió el camino hasta el pozo, pero  lo que se encontró fue a soldados marroquíes que le mandaban levantar las manos. “Recibí golpes, me interrogaron, más tarde encontré a mi padre y al vecino, a los que volvieron a interrogar. Por la tarde hubo disparos y nos cambiaron de lugar”, cuenta a ElEspiaDigital.com
“Lo más triste fue cuando se llevaron a mi padre, le  montaron en un coche  y empecé a preguntarme ¿qué va a ser de él? ¿qué será de mí? Pasé  horas convencido de que estaría muerto, hasta que al día siguiente vi que le bajaban de un vehículo y le montaban  en otro, eso me dio un poco de espíritu para seguir manteniéndome,  aunque pensaba que le iban a matar”.
¿Dónde están los perros del Polisario?
Cree que eran las 18 horas cuando apareció un militar que  llevaba gorra en lugar de casco como los demás: “Llegó en un Jeep, con cara de muy cabreado y dijo a los soldados ¿dónde están los perros del Polisario? Primero llevaron a Mulud, al que preguntó ¿dónde está el Polisario? él respondió que no sabía, si tenía alguna documentación  y dio un dni español. Preguntó por segunda vez  ¿dónde está el Polisario?, perro, y cuando contestaba lo juró por Alá, por Mahoma,  no le dejó terminar, cogió el arma de un soldado y le disparó a quemarropa. Con el segundo,  Mohamed Abdalahe, hizo las mismas preguntas, salvo que no le pidió la documentación, hubo las mismas respuestas, no sabía dónde estaba el Polisario y le disparó”.
“Entonces me apuntó a mí, me sentó cerca de sus pies  y yo me puse detrás de él llorando. El militar me dijo que si decía ¡viva Hassan!  ¡viva el ejercito de Marruecos! me salvaba y lo dije en voz muy alta.  Después se marcho en el Jeep”.
A Ali Said le invadió el miedo, no sabía que iba a ser de él, pensaba  como  escapar y en ese momento se acercó un soldado que le tomó de la mano e intentó calmarle. “Fue mi protector, noté que me apreciaba. Los demás soldados me insultaban y me humillaban cuando él no estaba, uno dijo que por qué no me mataban.  Cada vez que  pasaba eso,  venia corriendo y les echaba”.
Le subieron a un camión, desde donde oyó disparos, gritar a varios saharauis,  y un hombre que pedía que dejaran libre a su hijo: “Ya de  noche llegó un hombre y me dijo que bajase. Dijo: soy el soldado que está contigo desde ayer, ea, baja. Lo hice y habló algo en francés que no entendí, después dijo la garde, la garde, me cogió de la mano y me llevo al puesto donde tenía que hacer la  guardia. Creía que me iba a matar, tenía contradicciones en mi pensamiento; este hombre me protege, ahora me va a matar…Me quedé  dormido y desperté al llegar otro soldado para cambiar la guardia, me agarré al soldado amigo y el otro me quitaba de él, empezaron a discutir, se armó un altercado entre ellos y al final el que llegó para relevarle dijo bueno, llévatelo.  Y él decía, no te preocupes, que me hago cargo, y me devolvió al camión”.
Correr como una gacela
Al día siguiente las tropas marroquíes  empezaron a moverse del lugar y el camión en el que iba Ali Said quedó atascado en la arena y los soldados  se cambiaron a otros vehículos. “Quedaron solo el soldado que me protegía y el chófer, al ver que el camión no salía y las tropas se alejaban corrieron detrás de los camiones,  me cogió de la mano y me dijo: rápido, rápido; me soltaba y me volvía a coger, llegó un momento en que ya no me cogía, la única preocupación que tenían  era subirse a un camión,  gritaban al último camión para que esperara. Vi que no me prestaban atención, di media vuelta y corrí todo lo que pude, hice una carrera que solo puedo comparar con la de una gacela, mi preocupación era separarme lo antes posible”.
Ali Said consiguió reunirse con su familia y al cabo de un tiempo se enteró de que su padre seguía vivo, había estado preso en El Aaiún y al salir en libertad se incorporó al Frente Polisario. “Solo estuve con él unos cuatro meses, como era pequeño me llevaron a un internado.  Mi padre enfermó y fue hospitalizado en Tinduf.  No me enteré de su muerte y no sé donde está enterrado. En esos primeros años en los campamentos de refugiados no había ni cementerio oficial”.
Cuando vio a las familias de los dos pastores asesinados contó lo que había ocurrido, pero nadie le creyó: “Ahora lo entiendo, tenía 14 años y la gente comentaban que era un niño traumatizado por la guerra. No me hicieron  caso hasta que se descubrieron los primeros restos, las familias vinieron a preguntarme si estaba seguro y les dije que sí, que les mataron los marroquíes”.
Al preguntarle cómo era el hombre que le salvó la vida,  Said lamenta que no hablaron mucho y que sus recuerdos son muy generales, aunque era una persona que de esas que caen bien e inspiran confianza: “Tendría 25 años, como mucho 30, la tez blanca, posiblemente del norte del Marruecos, de mediana estatura, ni gordo ni delgado, sin bigote, sin barba, normal. No llegué a saber su nombre, se identificaban por números de afiliación al ejército, pensé preguntárselo, pero no me atreví. Hablaban mucho en francés y no me enteraba de lo que decían”.
De quien, sin embargo, sí le quedó fijo su rostro, como una pesadilla, fue el militar que asesinó a Mulud y Abdalahe: “Lo tengo grabado, lo que más veces veo. Llevaba una pistola en el cinto, usaba gorra, cara de persona mala, pelirrojo, con bigote, muy alto, bastante delgado, creo que sobrepasaba los 40 años. No sé la graduación, no distinguía los rangos”.
Reconocimiento  para el soldado que le salvo la vida
Ali Said Daf vive ahora en los campamentos de refugiados de Tinduf, está casado, tiene cuatro hijos y una hija  y en estos momentos lo que más desea es ver al hombre que le salvó la vida: “Vivo con su recuerdo, mi ilusión es encontrarme con este hombre para darle las gracias. Pido ayuda al gobierno saharaui y organizaciones de DDHH para hacerle un reconocimiento público. No todos los militares son malos, dentro del uniforme lo que hay es un ser humano, con sentimientos y, posiblemente, con otras ideas”.
Said estuvo un tiempo en el ejército, pero siempre en la retaguardia, y aunque ha viajado por gran parte de los territorios del Sáhara Occidental que controla el Frente Polisario, no había vuelto al lugar de la masacre hasta que se descubrieron las fosas donde fueron enterrados los ocho beduinos saharauis.
A raíz de exhumarse los restos, Ali Said ha estado mucho tiempo sin apenas poder dormir: “Me vienen a la mente esas personas a las que conocí, personas normales,  y solo he visto un montón de huesos”.